viernes, 4 de enero de 2013

Capitulo 3


Capitulo 3
Cuando me vio me apunto con la pistola. Saque un cartel de la mochila. Compare el cartel con ella, eran idénticas.
-¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Eres policía? ¿Por qué tienes ese cartel mió? ¿Eres policía verdad? ¡Deja la pistola en el suelo!
Tire la pistola al suelo.
-Venía a matarle pero llegué tarde. Lo tengo porque lo descolgué de una farola. ¡Y no soy policía! ¿No ves que no soy idiota?
-Estas en más carteles que yo tía.
-No he visto ni uno.
-Yo sí, en  el periódico, en las autopistas, en vallas publicitarias, cristales de las tiendas y bares…
-Mola.
-¿Te alegras?
-Claro no me voy a poner a llorar.
-Tener cuidado no viene mal.
-¿Desde cuando llevas matando?
-Desde los 14 ¿y tú?
-También
-¿Cantos años tienes?
-18 ¿y tú?
-19
-Ok, ¿sabes donde vive su hermano?
Si, ¿por?
-Él mato a mis padres
-Y a mis padres y mi hermana pequeña.
-Entonces ¿me llevas?
-Si, ¿tienes mapa?
-Si.
Le doy el mapa. Ella empieza a caminar.
-¿No vienes?
La sigo. Mario como siempre me sigue.
-Oye.
-¿Qué?
-¿Quién es ese?
-Mi ‘caballero’
-Jajaja que patético…
-Por fin alguien que me entiende.
-¿Dejáis de hablar de mi?
-Mira nos escucha.
-Por lo menos sabemos que no esta sordo.
Poco después llegamos a casa de Richard, no era muy bonito ese lugar, es más daba un poco de asco. Ella había cogido las llaves que tenía Juan de la casa de Richard. Subimos a su casa. Entramos.
-¡Juan! Ven estoy en el salón. En el telediario  dicen que mataron a mas de nuestros familiares…creo que nos deberíamos entregar…Y una cosa, ¿sabes algo de Carlos? Dicen que se cambio el nombre…
Sacamos las pistolas. Mario se queda afuera. Vamos al salón.
-Eh…vosotras…
-Ambas queremos hacerte lo mismo.
-Eh…
-Di adiós…
-Espera no me matéis. Os ayudare a matar a Carlos y luego me matáis junto con él.
-Me parece bien.
Salí afuera, mientras, ellos se quedaron ‘hablando’
-Mario.
-¿Qué?
-Te encargaras de él.
-¿De deshacerme del cuerpo?
-No, esta vivo.
-¿Lo mato?
-No, lo vigilas.
-Si te digo vigilarlo no va a ser buscarle una mascota…
-Ya…
-Lo llevarás a una de mis casas donde estará encerrado.
-Vale.
Saco un papel y le apunto la dirección. Le doy el papel y las llaves.
 -No dejes que se escape.
-¿Y vosotras que haréis?
-No te importa. Tú solo vigílalo.
Ella, sale y nosotras nos machamos.
-Una pregunta.
-¿Qué?
-¿Cómo te llamas?
-Vanesa, ¿tú?
-Bianca.
Ella se para.
-¿Bianca?
-Si, creo que viene de Blanca, no sé.
-No es por eso.
-¿Entonces?
-¿Cómo se llamaban tus padres?
-Sonia y Alberto. ¿Por?
Se le cae una lágrima.
-¿Te pasa algo?
-Es que…
-¿Qué?
-No, puede ser una coincidencia, ella esta muerta…
-Pero…
-No importa. No quiero hablar de ello.
-Vale…
Seguimos caminando. Yo un poco más atrás. ¿Qué será lo que le pasa? ¿Qué coincidencias? Me quede con ganas de saber que le pasa, pero bueno, fijo que no me lo va a decir.
-Oye…
-¿Qué?
-Solo respóndeme a una última pregunta.
-Vale, ¿y luego me dirás que te pasa?
-Supongo.
-Supongo, no. ¿Me lo dirás?
-Vale.
-Vale, pregunta.
-¿Tienes una foto de tus padres?
-Claro.
-¿Me la enseñas?
-Sí.
Saco la cartera. De ella saco una foto de mis padres.
-Estos son.
-Entonces…pero ellos dijeron que...no puede ser…
Empieza a llorar. Me mira, me sonríe. Y me abraza.
-¿Qué te pasa?
-Eres mi hermana pequeña.
-¿Qué dices?
-Créeme enserio.
-¿Cómo?
-Mira.
Ella también saca una foto de sus padres y seguido una foto mía con ellos, y otra de los cuatro juntos.
-¿Ves?
-Tú…
La abrazo, yo también me pongo a llorar. No podía creerlo. Creía que estaba sola.
-Ellos me habían dicho que estabas muerta.
-¿Ellos?
-Si, los que mataron a papá y mamá
-Ah…oye…
-¿Qué?
-Cuando desapareciste, mamá y papá me dijeron que ya te habían matado.
-No, me habían secuestrado, pero, me escape por la ventana cuando ellos dormían.
-Ah…
-Te echaba de menos…
-¿Crees que yo a ti no enana?
-Jeje sigues llamándome igual eh
-Si… ¿Sigues pintando?
-No, ya no tengo tiempo…
-Que pena, eras mi pequeña picasso…
-Ya…cuando termine todo esto, volveré a pintar.
-No creo que termine…
-¿Por?
-Nadie sabe donde esta ni como es ahora Carlos…
-Cierto, pero,  tarde o temprano aparecerá…
-Es difícil, un asesino no se rinde tan fácilmente…
-O si…
-¿Tú te entregarías?
 -No…
-Pues es lo mismo…
-Pero si sabe que tenemos a su amigo…
-Si me tuvieran a mí en vez de intentar rescatarme, ¿te entregarías?
-No…
-Pues igual.
-Pero eso es diferente.
-No.
-Si, yo soy tu hermana e intentaría rescatarte. Pero en cambio ellos son solo amigos, podría pasar de él.
-O ayudarle.
-Pero hará lo posible para que no le descubran.
-Igual es estúpido y no tiene cerebro y le descubrimos.
-Cierto, pero si ha  sido tan bueno como para cambiar de aspecto…
-¿Qué quieres decir?
-Que mejor no confiar en chicos más o menos de nuestra edad.
-No te entiendo.
-Mario podría ser Carlos.
-¿Enserio?
-¿Sigues sin pensar?
-Gracias eh…
-No quería ofender…
-Tía, te conozco lo suficiente, sueltas todo lo que te pasar por la cabeza…
-Bueno…Así no tengo secretos…
-Mejor para los policías…
-Me pongo superglue y así no hablo…
-Tampoco comes, ni bebes…
-Pues una cremallera…
-Te dolería…
-Pues me hago la tonta.
-Ya lo eres…
-¡Oye!
-Sabes que es con cariño…
-Ya, ya…
-¿Enfadada?
-No, de momento eh…
-Vale, vale entonces me callo…
-Mejor, ¿Qué teníamos que hacer?
De pronto aparecen coches de policías.
-¿Escapar?
-Si, mejor…
Decidimos correr hacía el primer edificio grande que viésemos, aunque, al final el primero que vivos fue el Mercadona, pensamos que como era grande podríamos escondernos fácilmente. Pero, no fue a sí, no nos perdían de vista, es mas, cada vez había mas policías. Sacamos las pistolas y decidimos disparar.
-¡Todos al suelo!
Empezamos a dispararles, pero, por mala suerte tenían chalecos antibalas. Nos agachamos detrás de el frigorífico ese de los congelados. Alguna vez disparábamos y la otra caminábamos hacía la puerta trasera. Logramos salir. 

Capitulo 2


Capitulo 2

Llegamos a mi ‘refugio’ una especie de cabaña solo que en vez de madera, de ladrillos. Está en lo alto de una colina, alejado de la ciudad. Está rodeada de varios tipos de árboles, arbusto, flores…Por lo tanto es difícil encontrarla. La verdad, es que, ese lugar es bastante bonito.
-¡Me estoy cansando!...
-Que débil eres…
-Sin comentarios…
-Jajaja, sigues mosqueado por que soy mas fuerte que tú ¿verdad?
-Eh…no eres más fuerte.
-¿No?
-No, es que no estaba preparado.
-Jajaja, Y ahora voy yo y me lo creo ¿no?
-¡Te podría tumbar!
-¡Si claro! ¡Y yo podría volar! Molaría pero no…
-Te tumbaría ahora mismo.
-¿Y a que esperas?
-Eh…
-No puedes…
-No, es que no tengo ganas…
-Oh, dios…
-¿Qué?
-Lo que pasa es que me tienes miedo…
-¿Miedo? ¿Yo a ti? Imposible…
-Jajaja, patético…
-Y tu gilipollas.
-¡Oh dios! Que dolor, me voy a echar a llorar porque un mongol me insulto.
-…
-Y ahora se quedo sin palabras…
Entramos, es pequeña, pero para mí es perfecta. Tiene 4 habitaciones: la cocina, el baño, el salón y mi habitación. Nos quedamos en el salón, tiene una televisión junto a la ventana, hay varios muebles y algún que otro cuadro.
-Un poco pequeña ¿no?
-No, para estar la mayor parte del tiempo hacie…
-Haciendo terrorismo…
-¡Que no me interrumpas, coño!
-¡Ay ósea! Que lo siento eh, que ósea haber que ya no te interrumpo ya ósea ¿vale?
-¡Ay nene! Que te reviento…
-¡Ay nena! ¿Y si te reviento yo a ti?
-Jajaja ¿con lo fuerte que eres? Imposible.
-Eh, pego más fuerte que tú.
-Jajaja, haber, pégame, yo te diré si eres fuerte.
-Eh…yo no pego a las chicas.
-Mongol…
-Tú
-Haber, en todo caso mongola, eres de esos tíos que os creéis los mas fuertes y que las tías somos débiles, pijas, creídas, quejicas…Pues, que sepas que eso ya ha cambiado. Hay tías que son mas fuertes, estamos en una nueva época ¿Sabes?
-No, ese es el futuro…pero, que sepas que estamos en el presente.
-No, porque a diferencia de ti, yo te suelto 4 ostias y aparte de quedarme tan pancha te dejo la boca de gilipollas que tienes rota. ¿Vale? Así que no me toques lo ovarios que si me canso se estrellaran ostias en tu cara de mongol ¿Lo entiendes o necesitas un dibujito?
-Necesito un dibujito.
-¡Vete a la mierda anda!
-Comprobado.
-¿El que?
-Tienes mal carácter.
-Eh vale…
Pongo cara rara. Enciendo la televisión. Pongo el telediario.
<<Hemos encontrado el cadáver de Andrea Gutiérrez, mismos disparos, misma relación, notas…Todo eso nos a llevado a creer que la sospechosa quiere vengar el asesinato de un pariente. La nota de este asesinado era que no es tonta que hay mucha gente que no ve el telediario por lo tanto puede recurrir a ellos…Por lo tanto pondremos carteles por toda la ciudad avisando de esto. Una nota decía ‘Siempre iré por delante de vosotros, hagáis lo que hagáis yo, ganaré’ Púes que sepa que estamos cerca de ella, creemos que vive en una casa al lado de un lago, en el bosque. La casa esta abandonada no vive nadie ahí, asta hace poco, la casa esta en reformas y hemos visto que alguien se esconde ahí. Mañana mas datos y ahora José Alberto con el tiempo. Bueno, hoy en el norte de…>>

-Jajaja, no saben nada de mi jajaja.
-Normalmente los terroristas no estamos pendientes del telediario pero bueno…
-Pues OK.
-¿Por qué lo miras?
-Porque así me entero de lo que saben de mí ¿Algún problema?
-No.
-Mejor.
-Pero...
-¿Pero que?
-Pero pueden mentir.
-Eh…no, los periodistas son idiotas, como todos los policías. Y no son nada listos como para mentir, ellos siempre dicen lo que saben. Además lo llevo haciendo desde los 16 y no me pasó nada, así que…
-Podrías aprender de series policíacas, las echan en AXN, Fox, Fox crime…
-¡Que va! Eso es todo mentira pero bueno, si te pillan, será por copiar lo que sale en las series esas…
-Eh…así sabrás lo que hacer…
-Eh…no, gracias. Prefiero hacerlo a mi manera. A mí no me pillarán, pero a ti…probablemente….
-Pues todavía no me pillaron.
-Tú mismo lo has dicho, todavía…
-¿Dices que me van a encontrar?
-Si.
-Púes te encontrarán a ti también.
-Eh…No
-¿Cómo que no? Si viviré en esta casa contigo…
-¿Quién dijo eso?
-¿Tú?
-¡Que va si ni te soporto!
-Pero sigo aquí.
-¿Y? Te pongo una pistola en la cabeza y ya verás como sales corriendo…
-Puedo decir donde te escondes.
-No, por que no lo sabes…
-Si, vives aquí,
-No, tengo 6 casas entre este bosque y la ciudad…
-Púes les doy ese dato…
-Lo que tú digas, no perderé mas tiempo…
-¿Qué vas a hacer?
-Ya lo verás.
-¿Vas a matar?
-Puede.
-¿A quien?
-Dirás, ¿A quienes?
-¿Vas a matar a más de una persona?
-Quizás, no sé.
Me río, cojo un bolso y me marcho. Él me sigue.
¿A dónde vas?
-A la ciudad.
-Voy contigo.
.No, si no hace falta…
Llegamos a la ciudad. Estaba llena de carteles explicando lo que pasaba. No acertaron nada. <<Peligrosa terrorista anda suelta. Quiere vengar la muerte de sus padres y su hermana pequeña. Tengan cuidado. La sospechosa es rubia natural, pero, se tiñe el pelo de castaño. Ojos azules. Y tiene 3 piercing: Uno en la nariz, otro en el labio y otro en la barriga. Si la ven llamen inmediatamente a el FBI>>
Subimos a un autobús. En el cual estaban parientes de los asesinos.
-¿Qué hacemos aquí?
-Shh…ya lo verás…
Saqué un móvil bomba, lo deje en el suelo. Le puse cinta aislante para que no se moviera. Bajamos del autobús. Llamé a ese móvil y… ¡El autobús exploto! Saqué un móvil de usar y tirar. Cogí un distorsionador de voz y llamé a la policía.
-Hola, sin querer he hecho que explote un autobús donde estaban parientes de los asesinos de mis padres. ¿Da penita no? Siempre iré por delante de ustedes y lo saben, imbéciles…
Cuelgo el móvil y lo tiro a la basura.
-¿Por qué llamaste? Te van a pillar…
-Eh… ¿no sabes lo que es un distorsionador de voz?
-No.
-Jajaja. Es un aparato que sirve para distorsionarte la voz.
-Ah…
-Que idiota…
-Gracias.
-Eh…no era un halago ¿sabes?
-Yo haré como que si.
-Jajaja.
Nos vamos hacia mi otra casa. Es un piso, normal, como cualquier otro. Voy al baño, cojo el tinte.
-Toma
-¿Tinte?
-Si, ¿tampoco sabes para que sirve?
-Eso si.
-Me alegro. Ya sabes algo…
-¿Y que quieres que haga con esto?
-¿Teñirme?
-OK.
Mira el bote con cara rara.
-¿De rosa?
-No, es para hacerme mechas. Como decía, idiota….
-Eh, soy un tío no se hacer mechas.
-Mira que suerte. Vas a aprender.
-Vale, profesora.
-¡Que no voy a ser tu profesora! Antes me tiro por la ventana.
-¿Entonces como aprendo?
-Aprendiendo, déjalo, anda. Quiero ver las noticias.
Enciendo la televisión.
-¿Tanto te gusta el telediario?
-No.
-¿Entonces?
-Hoy liberan presos. Entre ellos, 2 asesinos de mis padres. Ahora calla.
-¿Y si no quiero?
-Te callo yo  a ostias.
-Ok, ok, me callo…
Los veo ahí. Según las noticias mañana estarán libres. Preparé todo lo necesario, recargué la pistola, metí balas de repuesto en una mochila, metí orquídeas…Como no sabía donde estaba la casa de Richard. Así que primero iré a la casa de Juan. Al día siguiente metí la pistola y un mapa de la ciudad en la mochila y me fui. Él me siguió.
-Pareces mi perrito faldero…
-¿Por?
-¿Enserio hace falta que te lo diga?
-Si…
-¿Por qué me sigues todo el rato quizás?
-Es que…soy tu aprendiz…
-Si mi aprendiz de brujería, no te jode… ¿sabes?, no soy profesora.
-¿Seguro?
-Si.
-Que pena…
-Patético…
-…
-¡A veces quiero estar un poco sola!
-¡Eh!
-¿Qué?
-Ese genio…no lo saques a pasear…
-Ok, sacare mi mano a ‘pasear’ por tu cara…
-No, no, no.
-Joder…me lo prohíbes todo tío…
-Todo no, solo lo que puede hacerme daño…
-¿Eso quiere decir que me tienes miedo?
-¡No! ¡Que voy a tenerte miedo! ¿Estas loca?
-Jajaja.
-¿De que te ríes?
-De ti, ¿de quien me voy a reír sino?
-Eh… ¿gracias?
-De nada.
-Yo también te quiero…
-Eh pues vale, yo no
-Es un decir.
-¿Ok?
Sigo caminando. Él se queda ahí. Saco el mapa. La calle Rosalía del castro estaba solo a unos minutos. Guardo el mapa y sigo caminando.
-¡Espérame!
-No.
-Pero, si soy tu cómplice.
-Jajaja, ¿Qué vas a ser tu?
-Tu cómplice.
-No.
-¿Por?
-Porque no sirves para nada.
Llegamos a la calle Rosalía del castro. Eran unos pisos bastante bonitos. Al llegar al portal número 3 saqué una orquilla.
-Vigila que no venga nadie.
-Si no sirvo para nada…
-Pero digo yo que mirar y decir viene alguien sabrás…
Abrí la puerta.
-¿Entras o sigues ahí mirando?
-Entro…
Mire los buzones. Subí al 6º. La puerta estaba medio abierta. Entré. Saqué la pistola. Oí que hablaba con alguien. Luego se oyó un disparo. Corrí al salón. Vi que había una chica, ella le había disparado en la barriga.

Capitulo 1


Capitulo 1
Empezaré presentándome, soy Bianca Álvarez, hago justicia. Antes era una chica normal, muy diferente. Pero como toda la gente, cambié. Todo empezó el 23 de Marzo de 1997. Tenía 13 años, estaba con mis padres en la calle, algo puso nervioso a mi padre, él quiso marchar pero yo quería un helado, me dio dinero, fui, cuando volví, estaban muertos, recuerdo…recuerdo tanta sangre.¡Tenían 3 disparos en la cabeza y 3 en el abdomen! Desde entonces, he matado gente, solo para encontrarles. Mataré miles de personas, pero, eso sí, los encontraré. Desde los 17 cambió mi vida. Ese día salí a la calle, busque a Andrea Gutiérrez. Al poco la encontré sentada en un banco, cerca de su casa. Le hable normal como siempre y fuimos hasta su casa. Era un piso pequeño, estaba bastante desordenado, y para entrar había que ir apartando cosas. Saqué la pistola.
-Bi…Bianca…que… ¿que pasa?
-¿No has visto las noticias? Bueno te lo resumo: peligrosa terrorista anda suelta, deja mensajes en cada escena del crimen. Busca los asesinos de sus padres. Según la descripción de los testigos, hemos encontrado un sospechosa, se llama Bianca Álvarez, perdió sus padres a los 13 años…No sigo, solo quiero que me digas como se llaman.
-No…No te lo puedo decir.
-Ya se que es primo tuyo.
-No te voy a decir su nombre.
-Puedes morir ahora o un poco más tarde.
-¿Me vas a matar?
-Claro, no te necesito, tarde o temprano se entregaran para que no siga matando a sus familiares.
-Pero…pero…
-¿Pero que?
-Se llaman Richard y Juan Suárez son hermanos, mi primo se llama Carlos Palermo.
-¡Gracias imbécil!
-¿Eh?
-Ya no te necesito…
-Pero…
-No correré riesgo a que me delates monada.
-Te juro que no contaré nada, ¡te lo juro!
-No voy confiar en ti.
-Pero…
Le disparé y como en los demás crímenes dejé un mensaje.

Lo averigüé jajaja ¿creían que yo era idiota? Conozco ahora ya los conozco a ellos y a sus familiares. Preguntaréis ¿Ellos quienes? Los asesinos de mis padres. Los encontré y ahora aré lo que tanto esperé.

Me escondí detrás de un coche y vi que llegaban los policías intente escapar pero uno de ellos me vio y me siguió. Entré en un callejón oscuro y sin salida. Me escondí detrás del contenedor, estaba oscuro, hacía frío y no olía nada bien. Espere a que se acercara para matarlo. Vino con la linterna y la pistola. Cuando me vio, disparo a la vez que yo pero el se murió, pero me había dado en la barriga. Salí corriendo, dejando un rastro de sangre. Me vieron los demás policías, pero me subí a un coche que tenía las llaves puestas y me largue. Ya sabían como soy. Así que decidí cambiar de aspecto. Compre tinte de pelo (rubio), me ricé el pelo, me puse lentillas azules,  me puse un pircing en la barriga y otro en la nariz. Igual si se fijan mucho me reconocen. Cogí un cuchillo, una aguja e hilo. Me abrí una rajita por donde estaba la bala. Con un algodón  limpiaba la sangre. Con cuidado cogí la bala con unas pinzas. Cuando ya estaba fuera,  cogí la aguja y el hilo y me cosí. Después, fui a la playa; siempre que voy recuerdo a mis padres no se porque. Me senté en la arena, baje la cabeza y simplemente pensé en mis padres, se me cayeron algunas lágrimas. Se me acercó un chico.
-¿Qué hace una nena tan linda, sola en la playa?
-¿Qué hace un invécil llamándome nena?
-No sé ¿Qué hace una nena llamándome imbécil?
-No sé, ¿El invécil puede dejarme de llamar nena? Es que aunque el sea retrasado y no lo sepa, tengo 18 y eso ya no es ser una nena.
-Vale, ¿este invécil puede invitar a esta vieja a tomar un helado?
-¿Vieja? Jajaja, prefiero que me llames nena ¿sabes?
-Vida, decídete.
-Me llamo Bianca.
 -No te pregunté.
-Lo sé pero no quiero que me digas ni nena, ni vieja, ni vida…Llámame por mi nombre invécil.
-Vale, ¿al imbécil se le puede llamar por su nombre?
-No sé como se llama.
-Se llama Mario ¿Sabes?
-No, no lo sé.
-Bueno, púes ya lo sabes.
-No, no lo sé.
-¿Cómo que no lo sabes?
-Pues porque no me lo voy a aprender.
-¿Por qué llorabas antes?
-No lloraba.
-Ah, ¿no?
-No.
-¿Qué paso? ¿Hiciste algo malo?
-¡No te importa!
-Hey, valla genio.
-No me conoces.
-Pues me gustaría.
-No, no puedes conocerme.
-¿Y eso? Ni que fueras fugitiva.
-…
-¿Lo eres?
-¡No! Que voy a ser yo eso…
-Oye, dime la verdad, si me lo dices te cuento un secreto.
-No, si te lo cuento te tendría que matar.
-Entonces eres fugitiva.
-Yo no he dicho eso.
-Pero casi.
-Vale, lo soy, ¿Algún problema?
-No.
-Pos ok
-Sé que matas a los familiares de los asesinos de tus padres…
-¿Cómo lo sabes?
-Eh…Por que estas en las noticias
-¿Cómo?
-Lo que oyes, yo también soy fugitivo…
-Me alegro por ti ¿Qué quieres un pin o una chapa?
-Una chapa.
-No tengo.
 -Pues un pin.
-Mira, vete por esa dirección que se me cayó por ahí.
-Oye, eres la típica niña pija, sensible que…
-¡No soy pija!
-Que carácter.
-Déjame idiota.
Empecé a caminar, él me seguía. Saqué la pistola.
-¡Déjame!
-hey, hey, hey...si me matas ahora te pillaran
-¿Crees que me importa? Podría escapar.
Guarde la pistola y seguí caminando.
-Oye, Bella, no te enfades, era broma…
-Me da igual ya es tarde, me voy a mi casa.
-¿Puedo ir contigo?
-No.
-¿Por?
-Por que no te conozco.
-Fijo que a los que mataste tampoco.
-Eres pesado ¿eh?
-Mucho.
-Anda vamos.
-Eres blanda ¿eh?
-¿Cómo? Puedo dispararte ahora mismo y dejarte ahí tirado como si fueras mierda…
-Vale, vale, me callo ya veo que tu cambias rápido.
-Sigues sin conocerme para juzgarme.
-Tranquila…
-¿Podrás estar callado un minuto?
-Claro.
Después de un minuto se pone otra vez a hablar.
-Ya paso un minuto así que puedo hablar.
-Que pesado eres, prefiero estar con una mierda.
-No me conoces, ¿Queda mucho para llegar?
-No…pesado…
-Vaaale…guapa…
-Gracias y a la vez, ¡vete a la mierda gilipollas!
-Encima de que te hago cumplidos…
-Encima de que no callas…
-Encima de que ya estoy cansado…
-Encima de que me aguanto las ganas de dispararte…
-Encima de que te acompaño…
-No hace falta…
-Si hace falta, tengo que ayudar a las damas…
-Esta ‘‘dama’’ sabe defenderse sola…
-No, necesita su caballero…
-¿Su caballero, debilucho, pesado y imbécil?…No gracias, sobrevivirá.
-Y guapo…
-No.
-¿Cómo qué no?
-Pues eso, esta cosa nunca llegaría ni a feo…
-¿Cómo?
-Lo qué oyes.
-Pues me voy.
-Por mi mejor, como si te tiras por un puente…
-Pues me quedo.
-¿Oíste lo que dije?
-¿El que?
-¡Que te tires por un puente! Si puede ser bien alto.
-Eh… ¿no?
-Eh… ¿joder?
-¿Eh?
-Nada…
-Vale…no me líes anda.
-Mira además de debilucho, feo, pesado e imbécil ¡no es listo!
-…
-Le comió la lengua el gato.
-No, mira… ¿Ves la tengo todavía?
-Tú mismo lo has dicho todavía…
-¿Qué quieres decir?
-Nada…
-¿Me quieres quitar la lengua?
-Puede, bueno sí, así no hablarías.
-Ya veo que esta pija tiene mal carácter.
-¡Que no me llames pija!
-Es que eres pija.
-Si fuera pija hablaría de otra forma ¿sabes?
-¿Y cómo sabes que hablan de otra forma?
-Pues porque sí.
-Eso quiere decir que alguna vez fuiste pija.
-Si cuando era un feto todavía ¿Contento?
-Jajaja entonces naciste pija.
-No.
-¡Pero si lo acabas de decir!
-No sabes lo que es el sarcasmo ¿verdad?
-eh…
-Lo sabía…
-¿El sarcasmo es algo bueno?
-¡No lo sabes!
-Sí, te lo estoy diciendo en coña eh…
-No te creo.
-Pues me da igual…
-Pues ok.
-Pues eso...
-Calla un poco anda.
-¿Cuánto?
-Mientras estés conmigo.
-Puuff…
-Imposible ¿verdad?
-Eh…si…
-No si no llevamos ni 1 hora hablando y ya quiero tirarte por un 12º piso…
-Eh…gracias, yo también te quiero.
-Eh, yo no.
-¿Seguro?
-Fijo.
-¿Fijo, Fijo?
-Si.
-¿Pero de verdad de la buena?
-Si.
-¿Pero de verdad, de verdad?
-¡Que si coño!
-¿Qué si me quieres?
-Que si quiero matarte…
-¿Enserio?
-Si.
-¿Estas segura?
-¿Si te digo que no me dejas en paz?
-Eh…
-Fijo que no…
-Pues…me callo
-Jajaja, ¡no te lo crees ni tú!
-Eh…
-Eh, cuenta como si hablases.
-Eh…ya lo se.
-Por si acaso, es que mi ‘caballero’ no es listo…
-Entonces si soy tu caballero, te tendré que proteger…
-¡Que va! En estés caso es la ‘‘dama’’ quien debe proteger a el ‘‘caballero’’
-Eh…no.
-Eh…si.
-Eh…no.
-Eh…si.
-Eh…soy más fuerte…
-Eh…yo más…
-¡Que va!
-Si.
-¡Tu no haces daño ni a una mosca!
-¿Fijo?
-Fijo
-¿Probamos?
-Claro
Me intenta tirar al suelo, pero, le bloqueo y le tiro al suelo.
-Me has ganado caballero
-Eh…Sin comentarios anda…
Durante el resto del camino estuvo callado. Debería hacerlo más veces, a sí, no me aburriría.